Mo´Kalamity es para mi de lo mejor que escuche en este ultimo tiempo. Esta artista nacida en Cabo Verde, radicada desde pequeña en Francia es dueña de un voz excelente, unica, carismatica y cautivante. Asimismo esta acompañada de los Wizards: guitarrista principal, Kubix excelente musico quien arrastra una excelente carrera dentro del ambiente como "riddim maker", acompaña a Winston McAnuff como guitarrista, subio al escenario con figuras como Omar Perry, Queen Omega y Kiddus I, entre otros y en el estudio de grabacion compartio notas con Alpha Blondy, Elephant Man, Jah Mason, Takana Zion y una larga lista de excelentes artistas. El propietario del bajo es Benoit Demuynck, un autodidacta del instrumento, con mucho Jazz en su historial, la segunda guitarra y los coros llegan a traves de Kael. La exquisita flauta y coros son de Yann Clery, a los teclados Anne Riou y la bateria de Mano.
Sin más, les recomiendo que ya mismo se pongan a escuchar, este, su ultimo material y a la brevedad les estoy dejando su disco anterior del que gusto un poco mas.-
Afro Cuban All Stars - A Toda Cuba Le Gusta (Cuba, 1997)
Escuchen las primeras notas del CD A todo Cuba le gusta: el piano de Rubén González echa a andar y lanza esta maquina, que nos cautiva durante 55 minutos. El son está ahí, y todo el disco, muy bien logrado, desfila con idéntico placer.
El contrabajo de Orlando " Cachaito " López y algunos percusionistas de talento - como el joven prodigio Julienne Oviedo en los timbales - sostienen las voces, que retoman varias canciones clásicas de guajira-son, son montuno, danzonete, guaguancó, con una facilidad que desconcierta.
Y cuando entran los metales, es para irrigar de sangre nueva este repertorio tradicional: la precisión de sus ataques se articula sobre una construcción a la vez evidente y compleja.
Cuatro generaciones de músicos se encuentran en Afro Cuban All Stars, bajo la batuta de Juan Marcos González, quien toca también con Sierra Maestra. Entre los jóvenes y la " vieja guardia ", lo menos que podemos decir es que la corriente pasa... y sin cortes.
En cuanto a la producción, que se le debe a Nick Gold y a Juan Marcos González para el excelente sello inglés World Circuit, hay que reconocer que no tuvo fallos. La grabación, efectuada en La Habana en los estudios EGREM conserva su autenticidad, utilizando al mismo tiempo las técnicas de sonido hoy en día disponibles. La alegría de los músicos y el placer de tocar juntos son palpables en cada una de las obras interpretadas.
El impacto de este disco permitió que el grupo efectuara una gira europea y que pudiera demostrar que, en vivo, Afro Cuban All Stars funcionaba igual de bien que un motor de Rolls Royce : ¿ A todo Cuba le Gusta ? ¡ Al resto del mundo también !
Entrevista a Juan de Marcos
Juan de Marcos González, profeta de la música cubana.
Por Rafael Lam
Juan de Marcos González es un verdadero profeta de la música cubana de fin de siglo XX. Fue el productor de la idea de la orquesta Afro Cuban All Stars que grabó el disco Buena Vista Social Club, Premio Grammy 1997, en la categoría de Música Tropical. Para conocer por dentro aquel fenómeno iniciado hace diez años, difundimos esta entrevista que fragmento a fragmento fui coleccionando en mis constantes encuentros con Juan de Marcos González.
- Juan de Marcos González, como se gestó la orquesta Afro Cuban All Stars
- JMG: La gestación comienza en 1994, después de la grabación del disco Dundumbanza yo viajé a Londres con el fin de promover ese disco grabado por el grupo sonero Sierra Maestra que yo dirigía.
- Qué pasó en Londres.
- JMG: Tuve una reunión privada con el presidente de la World Circuit, Nick Gold.
- Qué le planteaste.
- JMG: La idea de un disco con músicos viejos, olvidados o arrinconados, verdaderos clásicos de la música tradicional cubana.
- Qué te contestaron.
- JDG: Me contestaron que “No problem”, ellos son pracmáticos, sabían que la idea era triunfo al seguro. Ya habían ganado años atrás un Grammy de la World Music, con el álbum Talking Timbuctu.
- Anteriormente qué trabajo habían hecho ustedes con el grupo Sierra Maestra.
- JMG: Tocamos en diversos festivales de jazz con la novedad de la música cubana típica. Ese fue un trabajo de promoción que se impulsó con el apoyo del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos y la dirección artística de Chucho Hernández
-Había algún otro antecedente del son en Europa.
- JDG: Por otra vía en España estaban invadiendo, desde 1992, Faustino Oramas (El Guayabero), después en 1994 Compay segundo y otras voces y agrupaciones como la Charanga de Rubalcaba, Los Naranjos, septeto Habanero, grupo de Changüí, Celeste Mendoza (que grabó un disco con nosotros). Todo eso se enroló con la reproducción de discos antológicos cubanos por la colección Semilla del son y los Encuentros entre el Son y el Flamenco organizados por la Diputación de Sevilla. En realidad había una atmósfera propicia para la música de Asia, África y América Latina: músicas auténticas.
- Entonces con esa fruta madura, con todas las condiciones creadas qué hiciste.
- JMG: Embalarme a correr para Cuba, organizar la orquesta Afro, Cuban All Stars con un piquete de estrellas de tres generaciones: Voces como, Compay Segundo, Eliades Ocho, Pío Leyva, Manuel Licea (Puntillita), Félix Baloy, José Antonio Rodríguez (Maceíto), Raúl Planas, Ibrahím Ferrer. Instrumentistas como Orlando López (Cachaíto), Javier Zalva, el Guajiro Mirabal, Miguel Angá. También se reforzó –como novedad- al guitarrista Ry Cooder; unos africanos que debieron participar nunca llegaron y se quedaron fuera del banquete del Grammy.
- Cuántos discos grabaron.
- JMG: Tres discos: Buena Vista Social Club, A toda Cuba le gusta, Introducing Rubén González. Los dos primeros obtuvieron sendas nominaciones y finalmente se alza con el Grammy, en la categoría de Música Tropical: Buena Vista Social Club.
- Qué vino después.
- JMG: La explosión, el mito y la leyenda: Contratos, giras, presentaciones en los mejores escenarios del mundo, desde la “Tierra Santa” hasta la Muralla China, películas, documentales, especialmente el de Win Wender que vio todo el mundo y potenció más aún al fenómeno y renacimiento de la trova y el son tradicional.
- En los últimos tiempos qué ha hecho Juan de Marcos.
- JMG: Hice otro proyecto de Afro Cuban All Stars con jóvenes soneros, producciones de discos y muchas cosas más. Estoy en una etapa de reconsideraciones.
Vusi Mahlasela es un cantautor nacido en Sudáfrica, Pretoria, en 1965. Está considerado como uno de los representantes más importantes del "folk africano". Pero tiene influencia del blues y del soul. Es cantante, compositor, guitarrista, poeta...
Con una voz prodigiosa muchas de sus canciones se inspiran en el movimiento anti-apartheid. Sus temas más frecuentes son la lucha por la libertad, la reconciliación entre razas, el perdón.
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Cuando uno se dedica a esto de la música quizás lo más complicado de asimilar sea el uso e interpretación de la inspiración; ya no sólo su propio reconocimiento, sino saber concretar el momento dando en el que debes confíar en ella y seguirla. A lo largo de su carrera, tanto como cantautor como poeta y activista, Vusi Mahlasela no se ha separado de su musa regalándonos en cada disco un precioso y variopinto conjunto de canciones enraizadas en el folk africano.
Mahlasela es un hombre de estos únicos, de los que ya quedan pocos en el concepto de la música popular entendida desde el prisma occidental. Guitarrista, percusionista, compositor, arreglista y lider de una banda que ha servido de puente para unir varias generaciones tanto en su país, como fuera de él. Su música, innegablemente, camina entre el folk, la world music (terminaré odiando esta etiqueta), el blues y el soul que, en este caso, da una carga emocional y una profundidad a su compromiso por un futuro mejor tras los tiempos oscuros del Apartheid sudafricano. Sus canciones son un bello canto a su país y su gente, una historia común con un pasado y un presente que se encargan de construir nuevas esperanzas para el futuro.
Vusi Mahlasela nació en 1965 en Pretoria, Sudáfrica, y desde muy joven cayó bajo el embrujo de la música construyéndose su primera guitarra siendo apenas un niño con una lata y con hilo de pescar. Ya desde su adolescencia Vusi se movía entre la figura de cantautor y la de un poeta comprometido unido a organizaciones juveniles que luchaban contra la discriminación racial de su país.
Su profundo activismo le llevo a participar en recitales poéticos, en vigilias nocturnas, funerales y manifestaciones contra el Apartheid que provocarían un marcaje férreo por parte de la policía hacia su persona. Debía mantener siempre al corriente de su paradero a las fuerzas de seguridad, su material, tanto musical como poético, era requisado con frecuencia forzando así a Vusi a su memorización. Eran tiempos en los que las personas como él, activistas sociales comprometidos, “desaparecían misteriosamente” y nunca más volvían a ser vistas sin que nadie diera cuenta de ello. Mahlasela nunca sufrío uno de estos secuestros de estado por fortuna, aunque estuvo varias veces retenido contra su voluntad. “De alguna forma tienes que sacar coraje. Miras lo que está pasando con tus compañeros y ves que su sufrimiento tiene que ser narrado y no tienes que tener miedo” cuenta el artista sudafricano.
Ya en 1988 entra a formar parte del Congreso de Escritores Sudafricanos donde su confianza y seguridad aumentan tanto como poeta como escritor. Son tiempos de encuentros, de nuevas amistades y grandes descubrimientos culturales. Entabla contacto con poeta sudafricano Lesego Rampolokeng (con el que colaboraría ya en el siglo XXI en la canción Sower of Words junto a Dave Matthews) mientras cae bajo el influjo del discurso de artistas como Miriam Makeba o Philip Tabane y se deja enamorar por la obra de Víctor Jara, siendo éstas sus principales influencias a la hora de componer música y perpetrar sus letras de alto calado social.
Vusi nunca conoció a su padre, encontraría su tumba seis meses después de su muerte ya en el año 2000, y cuando todavía estaba disfrutando de su veintena su madre murió en una iglesia justo un año después de la primera grabación de su hijo. Tras este trágico hecho escribe River Jordan en homenaje a su madre; inspirándose en ella y en la fuerza y motivación de los líderes políticos sudafricanos, en concreto Nelson Mandela, comienza la grabación de su primer album oficial, When You Come Back, en 1991 con la producción de Lloyd Ross (con el que volverá a trabajar en el futuro en discos como Guiding Star ya en 2007).
El activismo de Mahlasela sigue presente todavía en sus canciones y en su vida diaria. Tras el final del Apartheid actuó en la vuelta de Mandela en 1994 y, ahora, es embajador de la Fundación 4664 capitaneada por el propio Mandela. Ha participado en documentales como Amandla! A Revolution in Four-Part Harmony que ilustra la lucha por la igualdad racial por parte de artistas y músicos provenientes de Sudáfrica, quizás éste fue el primer encuentro entre el público americano y Mahlasela. Un año después, y gracias a su amigo y admirador Dave Matthews, aparecería a través de ATO Records un recopilatorio lleno de belleza, alma y lucha que causó un gran impacto en los oyentes norteamericanos tras la devacle moral que supuso aquel septiembre fatídico para unos pocos aún sin ser un producto de lengua inglesa.
Y sin duda esa es la mayor fuerza de Vusi Mahlasela, el factor diferenciador que lo convierte en un artista a seguir. Su música traspasa fronteras gracias a un optimismo ilusionante, una alegría constante y un deseo perpetuo de lucha social por un futuro mejor, no sólo en Sudáfrica, sino para todos. Mahlasela puede que tenga un don y él asume la responsabilidad de su tarea: “Sé que tengo algo como si estuviera dado por Dios y tengo que usarlo de manera positiva“.
Vital Information - Where We Come From (USA, 1998)
Modern electric jazz and the funky soul of the '60s fuse into a rollicking trip down memory lane on WHERE WE COME FROM. Vital Information, the long- lived pet project of leader and world-renown drummer Steve Smith, make a distinctive change from their usual format of hard-edged fusion on this, their eighth album. The emphasis here is on the soulful instrumental grooves of their youth, the music that originally enticed these world-class musicians to take up their instruments in the first place.
From the influence of Jimmy Smith, the Meters and Tony Williams' Lifetime, Smith and company serve up a spicy gumbo of groovy tunes and have a grand old time in the process. The unrestrained casualness of this disc is contagious as Smith jauntily drives his bandmates through the slippery funk of "Dr. Demento" and the James Brown-ish "Listen Up." The spirit of the bayou is evoked on the zydeco grooves of "Swamp Stomp" and "Sitting Ducks." The jazz element has never been lost, though, as a swinging version of Led Zeppelin's "Moby Dick," the Brubeck-influenced "Take Eight," and Ornette Coleman's "Happy House" clearly illustrate. Finally, even the Ventures' effect is felt in the classic surf music styling of "008."
Alpha Blondy - Apartheid Is Nazism (Costa de Marfil, 1985)
While it might be sacrilege in reggae circles to say that any artist could challenge Bob Marley's mastery of the genre, Alpha Blondy fires a dead-on shot literally heard around the world with Apartheid Is Nazism. Furthermore, this work proves that great reggae does not have to come from Jamaica. "Afriki" opens the album with a nod to Jamaica, but while the music is classic, offbeat reggae, there is a strong African feel here, especially in the backing vocals. On every track, the carefully arranged and smartly played music of Blondy's band, the Solar System, tickles the ears with muscular polyrhythms and a variety of stealthily intoxicating percussion. Maneuvering skillfully on top of all of this is Blondy's uniquely plaintive voice. Blondy, like many reggae stars before him, tackles political issues with a dagger wit and thundering basslines. The title track, one of only two songs sung predominantly in English, pleads for America to "break the neck of this apartheid." Like the patois in which Blondy makes his incantations, his religious message is more mixed than the standard reggae paeans to Jah Rastafari. With tracks like "Come Back Jesus" and "Jah Houphouet" on the same album, it's clear that Blondy is attempting to strike a universal theme in the same way Marley did. While Blondy's career can't measure up to Marley when taken as a whole, Apartheid Is Nazism can stand up to most Marley releases.